Adiestramiento de paracaidistas
En la Base Aeronaval Comandante Espora se desarrolló el primer adiestramiento de paracaidistas del año. La actividad fue coordinada por la Agrupación Comandos Anfibios (APCA) con la participación del personal del Centro de Adiestramiento de la Fuerza Aeronaval Nº 2 (CIFA).
Para la ejecución de los lanzamientos se utilizó una aeronave Pilatus Porter PC-6 de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina. De cada uno de los vuelos participaron seis paracaidistas y uno de ellos toma el rol de jefe de lanzamientos.
El objetivo de estos primeros saltos es que los paracaidistas renueven las condiciones y recuperen la técnica con el objetivo de que cuando vayan adquiriendo una mayor cantidad de saltos se observe un progreso en la ejecución de los mismos.
El comandante de la Agrupación de Comandos Anfibios, capitán de corbeta Nelson Pusic, contó que: “Lo que buscamos con este primer adiestramiento es que los paracaidistas de apertura manual puedan recuperar y mejorar la técnica para que progresivamente comiencen a hacer saltos de mayor altura”.
A continuación Pusic explicó que esta ejercitación también sirve para que los paracaidistas de apertura automática obtengan mayor experiencia y la cantidad de saltos necesarios para que a futuro estén habilitados a realizar el adiestramiento de apertura manual.
Por su parte, el suboficial mayor Juan Carlos Pérez –instructor de los paracaidistas– comentó que: “En estos primeros saltos del año realizamos una evaluación de cada uno de los paracaidistas para hacer un diagnóstico de la situación de cada uno y saber qué es lo que debemos trabajar en lo que resta del año”.
Homologación de paracaídas
Durante el adiestramiento se realizó la homologación de dos paracaídas de apertura manual para potenciar las capacidades de la Agrupación Comandos Anfibios.
A fin de poner en servicio en la Armada los nuevos sistemas de paracaídas de alta infiltración, los inspectores pertenecientes la Agrupación realizaron los saltos de prueba de los equipos obteniendo resultado positivo.
Balance positivo tras un mes de adiestramiento en Puerto Belgrano
Cadetes de segundo, tercero y cuarto año de la Escuela Naval Militar estuvieron adiestrándose en el marco de su embarco de verano. Desde principios de mes realizaron visitas a la corbeta ARA “Parker” y al destructor ARA “Brown”, navegaron a bordo del multipropósito ARA “Ciudad de Rosario” y llevaron a cabo ejercicios físicos y de balizamiento en el canal principal.
Según el teniente de navío Martín Villalba, jefe de cuarto año de la Escuela y encargado de los cadetes, “la idea fue que tengan un primer contacto con las tareas que van a realizar a futuro. También se los incorporó al sistema de guardias del buque desde las que hacen los cabos hasta las del oficial de guardia. Todos pudieron tener la experiencia de observar cuáles son las funciones del personal en las diferentes guardias”.
También, junto a la dotación del ARA “Ciudad de Rosario”, se ejercitaron en el adiestrador de control de averías de la Escuela de Técnicas y Tácticas Navales. A la hora de navegar, los cadetes estuvieron en el puente comando para colaborar con el oficial a cargo y a la vez sumar experiencia.
En este contexto, el suboficial primero Elías Coronel, contramaestre del “Ciudad de Rosario”, resaltó la predisposición de los cadetes para realizar las tareas y adquirir nuevos conocimientos y aseguró: “fue muy reconfortante la interacción que se dio con la dotación; siempre estuvieron atentos a aprender de las operaciones que hicimos en embarcaciones menores y en los ejercicios diarios”.
En primera persona
Julián Romero Espíndola, Jonathan Ruiz Díaz y Luis Ángel Cussi fueron tres de los cadetes que estuvieron participando del adiestramiento. A la hora de realizar un balance, todos coincidieron en que se trató de una muy buena experiencia para aprovechar a poner en práctica muchos de los conocimientos que durante el resto del año estudian en las clases teóricas.
“Entre otras cosas aprendí bastante en lo que refiere a las guardias y a cómo hacer el inventario de un buque”, expresó el cadete de segundo año Espíndola que, por ser el único contador del grupo, estuvo más abocado a funciones logísticas.
Por otro lado, el cadete de tercer año Ruiz Díaz destacó la importancia que se les brindó en la navegación, “estuvo bueno porque varias cosas dependían de nosotros. El día de mañana uno deberá conducir a sus hombres y tiene que conocer bien todo para determinar las directivas a impartir”.
Por último, el cadete de cuarto año y brigadier primero Cussi concluyó: “el adiestramiento nos permitió conocer bien las instalaciones de la Base Naval Puerto Belgrano, desenvolvernos con los cadetes modernos y, más que nada, nos sirvió para encarar este año de la mejor manera posible”.