Otros temas para pensar
Por Guillermo Sueldo (*)
Algunos creen (y hasta con desprecio) que pensar es divagar sobre irrealidades. Se trata en realidad de meditar con sentido crítico, relacionando ideas para poder entonces planificar lo que se ha de proyectar para la sociedad. Sin embargo no es lo que acontece en la actualidad nacional, pues prevalece el chismerío a través de “griteríos” de gallinero en que se han convertido ciertos programas de supuestos debates políticos.
La realidad nos indica que se ha destruido el sistema productivo, generando pérdidas de puestos de trabajo y aumentando la pobreza, con una fuerte recesión e inflación incontrolable. A ello le sumamos la deuda, la búsqueda del déficit cero a través del aumento de la presión impositiva y el castigo al bolsillo de la población y se sigue dentro de un círculo vicioso que además nos mete en un callejón sin salida llevándonos a estrellarnos contra un paredón.
Sin embargo, parece que la discusión sigue yendo por el lado del chismerío y de propuestas que nada solucionan esta situación.
El tema de las tarifas
Analicemos como ejemplo el tema de las tarifas de servicios.
¿Alguien dice que las empresas concesionarias extractoras de esos recursos reciben subsidios del Estado?
Eso significa que nuestros impuestos se destinan, entre otros rubros, a esas empresas. Sin embargo las tarifas han tenido aumentos descomunales y seguirán aumentando.
La mayor parte de la tarifa lo conforma el costo de extracción. Pero resulta que nadie sabe (o no quieren decir) cuál es ese costo. Incluso el anterior ministro de Energía (don Aranguren) se negó a decirlo en el Congreso. El gobierno, como administrador del Estado, debería exigir que esa información sea pública. Y entonces poder así entablar un debate serio sobre el tema. Sumemos a esta falta de certeza informativa, que algunos de los “especialistas” convocados a los programas de ¿debate? Político, resultan ser consultores de esas empresas subsidiadas por el Estado; es decir, por nosotros, que pagamos cada vez más caro.
Pero claro, nos dicen que las tarifas están por debajo del nivel de otras partes del mundo. Pues bien, recientemente me han enviado la siguiente información que comparto. PyME nacional (sin impuestos) abona por 250 KW, U$S 200; en San Pablo U$S 138 y en Alemania…U$S 90!! Pero se siguen diciendo macanas a diario.
La pobreza concentrada
Sigamos intentando pensar para articular ideas y proyectos. La Argentina concentra desarrollo y población en Buenos Aires, pero también concentra pobreza. Podríamos estudiar situaciones de desarrollo regional de otras partes del mundo,
¿Para copiarlas? No, para inspirarnos y adaptarlas a nuestra realidad. No para que sea de la noche a la mañana, sino con visión de mediano y largo plazo. Por ejemplo, determinar regiones específicas para la instalación de inversiones en empresas tecnológicas con valor agregado, donde se desarrollen ciudades con energías limpias. Nuestro país cuenta con recursos naturales para ello.
Por qué no, llevar también a esas regiones institutos de formación tecnológica y de investigación. No es necesario querer ser una fotocopia de mala calidad de Sillicon Valley, pero tampoco es imposible si se quiere, se estudia y se destinan recursos para ello. Con una política tributaria y de incentivo a las inversiones, puede lograrse. En la Argentina hay 10 millones de pobres ¿Podemos seguir perdiendo el tiempo en discusiones de tan escaso nivel mediático?
Mediocridad
Un político, busca conocer la historia, analiza las situaciones de la realidad, estudia los temas, se rodea de expertos que compartan su visión filosófica para esclarecer los temas, pensarlos y desarrollar propuestas.
Sin embargo, el botón de muestra de nuestra decadencia fue el inicio de sesiones ordinarias del 1 de marzo. Un discurso presidencial ausente de la realidad y un accionar bochornoso de una parte considerable de la oposición. Cero más cero, sigue siendo igual a cero. Se necesita creatividad, pero abunda la mediocridad. Ninguno de los temas mencionados y las posibles hojas de ruta que se puedan diseñar se solucionan con debates y leyes sobre paridad de género en las listas de candidatos.
Tampoco con horas y horas de radio y televisión sobre un falso abogado extorsionador, los bolsos de un trasnochado corrupto o el pasado setentista, en cuanto se aproxime el 24 de marzo. No propongo ocultar esos temas, solo que deberían ocupar otra dimensión e intensidad frente a los desafíos que tenemos aquí y por delante.

Porque cuando hacemos del pasado un presente continuo, demostramos la incapacidad para hacernos cargo del presente y diseñar el futuro.-
(*) Guillermo Sueldo
Es abogado.
Tiene 23 años de docencia de nivel terciario, universitario y posgrado en instituciones privadas y Escuela Superior de Guerra del Ejercito (Derecho Internacional Humanitario).
Es autor de artículos políticos en Infobae y jurídicos en La Ley, Suplemento de Comercio Exterior de La Nación y periódico Aduanaews.com, vinculados al Derecho Aduanero y Comercio Exterior.
Es autor del libro “Pensamiento Demócrata Cristiano” que en breve será editado por Prosa Editores con prólogo de Jorge Horacio Gentile.